15 oct. 2011

Nadando entre notas



Fue una tarde imprevista
en la que escuché el rasgueo de la guitarra,
el sonido de las notas caer...
supe entonces, que era la única melodía que me hace soñar despierta,
y que ya de mi mente nunca te borraré.


Alargué los acordes con una mirada,
intentando que fuera eterna esa canción
y reparase tan lastimado corazón.

Con cada movimiento de tus dedos,
un camino se abre al cielo,
haciendo realidad mil y un anhelos
de mi interior.

¿Puedo soltar mi equipaje?
Sé que no lo necesito,
porque en este etéreo viaje,
me guían las notas de tu cuerpo.