23 jul. 2012

Una de esas noches


Era una de esas noches que se mira al espejo y no ve nada bueno. Una de esas veces que se acostaba con el dolor inyectado en el alma y el miedo haciéndole cosquillas en los pies. El anochecer no le daba calma, la luna estaba lánguida.

Era una de esas veces que se sentía pequeña, incómoda, ajena, estúpida y triste. El ruido en las calles para sus oídos era un tibio rumor lejano.

Ella sólo quería volar. Ser libre de nuevo, quererse, ser querida, y aprovechar cada segundo del reloj como si fuera el último.Pero las alas se le han resquebrajado un poco y se ha hecho añicos la esperanza que puso en las nubes.